“Voy a recibir la ‘quimio’: ¿afectará a mi actividad física?”

Cultivar hábitos saludables es la mejor manera de asegurar nuestra salud y prevenir una predisposición a padecer un cáncer. La alimentación y el ejercicio son dos puntos críticos en nuestra vida, a la hora de mantener un estilo de vida sano. Sin embargo, en caso de que estemos a punto de recibir un tratamiento de quimioterapia o “quimio”, puede que nos surjan algunas dudas al respecto. Especialmente en cuanto al ejercicio físico: ”¿puedo seguir practicándolo? ¿Qué consecuencias tendrá? ¿Veré reducida mi capacidad?”

No todos los tipos de quimioterapia son iguales

Lo primero a tener en cuenta es que no todas las “quimios” son iguales ni afectan de la misma manera a la persona. Dependiendo del tratamiento, las consecuencias pueden ser más o menos intensas, así como las precauciones a considerar. En general, todos los tratamientos quimioterapéuticos tratan de destruir las células tumorales.

En este proceso, por desgracia, también acaban con células sanas. Entre ellas, muchas veces, se encuentran los glóbulos rojos o blancos, además de células del tracto digestivo y de la médula ósea. En conjunto, esto puede provocar malestar y debilidad, lo que nos obliga a tener ciertas precauciones. Pero insistimos en que esto dependerá del tratamiento, pues no todos afectan de la misma manera a las células.

¿Puedo seguir haciendo ejercicio?

Sin duda alguna, el hecho de recibir un tratamiento de quimioterapia no impide que puedas seguir realizando ejercicio. De hecho, existen varios estudiosque apuntan a que la actividad física ayuda a combatir los tumores debido a que estimula el riego sanguíneo y, con él, la llegada del agente quimioterapéutico a las células.

 

Por otro lado, cada vez son más los expertos que creen que hacer ejercicio ayuda a mitigar los efectos secundarios de la quimioterapia. De esta manera, no solo se puede seguir haciendo deporte, sino que se aconseja realizarlo para mantener una mayor calidad de vida.

¿Bajaré el rendimiento?

Sí, es lo más probable. En primer lugar, los efectos de la quimioterapia son variados, pero casi todos están relacionados con la fatiga, dolores, náuseas… y otros efectos que supondrán un problema para mantener un alto rendimiento.

¿Puedo continuar practicando deporte a un ritmo intenso?

Sí. Aunque los médicos recomiendan hacer ejercicio con moderación por cuestiones físicas, lo cierto es que cada vez son más las evidencias que demuestran que un ejercicio intenso es beneficioso y no produce ningún peligro para la salud de las personas bajo tratamiento que lo practican. Eso sí, siempre con una planificación y una supervisión adecuada.

¿Debo de tener alguna precaución?

Sí. Por desgracia, hemos de estar atentas y atentos a las señales de nuestro cuerpo, que se encuentra sometido a un estrés al que no está acostumbrado. Por tanto, deberemos consultar con nuestro médico y mantener todas las precauciones posibles al respecto.

Por ejemplo, en el caso de los tratamientos de “quimio” que produzcan un efecto inmunosupresor, probablemente deberemos evitar lugares masificados, como gimnasios o centros deportivos donde podríamos contagiarnos de enfermedades que para otras personas son inocuas.

Si nuestro recuento de hematíes es bajo, es decir, tenemos menos glóbulos rojos, probablemente tengamos que reducir la intensidad del ejercicio para evitar una hipoxia. Pero, de nuevo, insistimos, se puede seguir realizando ejercicio siempre que se tomen las medidas preventivas adecuadas. Medidas que, por supuesto, deberemos consultar con nuestro médico.

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