Un nuevo radiofármaco localiza una proteína clave en el crecimiento del cáncer

Los radiofármacos son un grupo de medicamentos que se caracterizan por poseer en su estructura isótopos radiactivos, pedacitos minúsculos de material capaz de desintegrarse con gran energía. En realidad las cantidades que se utilizan de estos son ínfimas, por lo que sus beneficios exceden a los posibles perjuicios que pudieran provocar en nuestro organismo.

Este tipo de compuestos son utilizados en una rama de la medicina conocida como medicina nuclear, ya sea como elementos trazadores que permitirán obtener una imagen interna de dónde se ha acumulado el compuesto en nuestro organismo, o bien como medicamentos para el tratamiento de ciertas enfermedades (un ejemplo es el yodo-131, famoso por su uso contra algunos tumores de tiroides).

Un radiofármaco para localizar una molécula oncogénica

Gracias a uno de estos radiofármacos precisamente es como se ha descubierto que cierta proteína llamada piruvato-quinasa M2 (PKM2) actúa, entre otras, como un interruptor maestro a la hora de provocar los cambios celulares que llevan a la formación de un tumor. La PKM2 es una de las enzimas que se encarga de metabolizar la glucosa en las células, y el personal sanitario la utiliza en ocasiones como un biomarcador que puede dar pistas sobre la posible aparición de un tumor en el cuerpo del paciente. Esto es así debido a que es una molécula que se expresa mucho en células cuyo metabolismo está disparado (como en el caso de las células tumorales, ya que para dividirse tantas veces necesitan degradar azúcares de forma rápida), y además es fácil de detectar su presencia en las heces ya que atraviesa la pared intestinal sin degradarse.

En éste estudio llevado a cabo por la Universidad de Stanford (California), se ha visto que el radiofármaco 18F-DASA-23 es capaz de funcionar como biomarcador de la PKM2 en los pacientes con glioblastomas, y además se elimina de forma rápida del cuerpo de los mismos después de haber realizado su cometido. Esto permitirá a los médicos llevar un seguimiento fiable del estado del tumor, para poder decidir si los medicamentos que se le están proporcionando a las personas que tienen un tumor cerebral están dando buenos resultados o no.

Es posible además que el 18F-DASA-23 pueda ser utilizado en el futuro para el radiodiagnóstico de otros tipos de cáncer, dando pistas de cómo los tejidos normales ajustan su metabolismo durante el desarrollo del mismo o en respuesta a otras condiciones ambientales.

  • Beinat, Corinne, Chirag Patel, Tom Haywood, Lewis Naya, Jessa Castillo, Bin Shen, Tarik Massoud, et al. 2021. «Initial Clinical Evaluation of [18F]DASA-23, a PET Imaging Tracer for Evaluation of Aberrantly Expressed Pyruvate Kinase M2 in Glioblastoma». Journal of Nuclear Medicine 62 (supplement 1): 99-99.
  • Patel, Chirag B., Corinne Beinat, Yuanyang Xie, Edwin Chang, y Sanjiv S. Gambhir. 2021. «Tumor Treating Fields (TTFields) Impairs Aberrant Glycolysis in Glioblastoma as Evaluated by [18F]DASA-23, a Non-Invasive Probe of Pyruvate Kinase M2 (PKM2) Expression». Neoplasia 23 (1): 58-67. https://doi.org/10.1016/j.neo.2020.11.003.

CONTENIDO RELACIONADO

ÚLTIMOS VÍDEOS

VER MÁS VÍDEOS