Ondas electromagnéticas, teléfonos móviles y microondas: ¿qué relación tienen con el cáncer?

llamandoActualmente, a raíz de numerosos debates mediáticos, es común preguntarse por los efectos de las “ondas electromagnéticas” en nuestro cuerpo. La preocupación viene, especialmente, cuando las enlazamos al cáncer. Objetos como los teléfonos móviles, los router WiFi y los microondas despiertan inquietud entre la población. ¿Hay alguna razón para preocuparse? La respuesta inmediata es: no.

La culpa es de la radiación ionizante

Las ondas electromagnéticas son un tipo de radiación por la cual se propaga la energía (que no es lo mismo que la radiación atómica). La radiación se mide, entre otros patrones, según la energía que es capaz de aplicar sobre un sistema como nuestro cuerpo u otro objeto. Resumiendo muchísimo, la energía capaz de producir un cambio en una molécula (como podría ser el ADN) se conoce como energía ionizante.

Solo la energía ionizante es capaz de provocar una modificación, como una mutación. El resto, incluso aunque produzca calor, si no entra dentro del rango de ionizante, no será capaz de transmitir energía suficiente como para mutar el ADN y, por tanto, producir un cáncer. Y de estos objetos que hablábamos, ¿alguno emite radiación ionizante?

El móvil

No. Hasta la fecha todos los estudios al respecto coinciden en que la emisión procedente de las antenas móviles no es ionizante y, por tanto, no tiene energía para producir ningún tipo de modificación en nuestro ADN. Por otro lado, las grandes antenas de telefonía sí que tendrían potencial de generar este tipo de radiación, pero esta se pierde a los pocos metros y al aire descubierto, por lo que son seguras siempre que se cumplan con las medidas de seguridad exigidas por la ley.

“La WiFi”

Al igual que ocurre con las antenas móviles, los router WiFi no producen energía suficiente como para emitir radiación ionizante. De hecho, el tipo de radiación es prácticamente idéntica a la de los móviles, por lo que el ejemplo es completamente equiparable y, por el momento, no existen evidencias para preocuparnos por este tipo de radiación.

Los microondas

Como los anteriores, las microondas tampoco producen radiaciones ionizantes, aunque sí polarizantes, lo que quiere decir que “agitan” las moléculas polares del agua, haciendo que se caliente la sustancia. Una exposición a las microondas podría resultar peligrosa, aunque no por el riesgo de cáncer, ya que no producen mutaciones, sino por las lesiones ocasionadas por el calentamiento. Sin embargo, la confección de los microondas así como las instrucciones de uso de estos objetos son muy estrictas.

El uso del microondas bajo las medidas dispuestas por el fabricante es totalmente seguro. Por otro lado, las microondas solo afectan al alimento que estamos calentando, el cual simplemente se calienta y no hay razón alguna para asociar este fenómeno con el cáncer que no pudiera ocurrir con cualquier otro calentamiento.

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