Microcápsulas para crear vacunas contra el cáncer

La investigación y desarrollo de vacunas contra el cáncer es, per se, una tarea difícil, y eso sin tener en cuenta que en realidad la frase está mal formulada. Y digo esto porque “el” cáncer no existe, sino que le damos por convención social el mismo nombre a un grupo de enfermedades que tienen etiologías y pronósticos muy diferentes en la mayoría de casos.

Lo que sí que tienen en común estas enfermedades es que se trata de un grupo de células que se multiplica de forma anormal y descontrolada debido a un fallo en su ADN, que es precisamente el que le indica a la célula cuándo ha de dividirse y cuándo ha de morir, entre otras cosas.

Vacunas contra el cáncer

A priori, las enfermedades que se deben a fallos en el material genético no pueden ser prevenidas con las vacunas típicas que todos conocemos. Sin embargo, algunos científicos parecen estar desarrollando con éxito métodos eficaces para prevenir y tratar algunos tipos de cáncer mediante la inyección de distintas sustancias. Ejemplos de ello son el caso de la vacuna contra el virus del papiloma humano, usada en mujeres jóvenes para prevenir la aparición del cáncer de cuello de útero, o el desarrollo de microcápsulas estimuladoras del sistema inmunitario, que es de lo que hoy vamos a hablar.

Investigadores del Instituto de Ingeniería de Procesos de la Academia China de Ciencias parecen estar obteniendo resultados prometedores en la búsqueda de sustancias terapéuticas anticancerígenas, especialmente con el estudio de unas microcápsulas formadas por ácido poliláctico que aparentemente mejoran la actuación de una serie de vacunas que dicha institución había desarrollado con anterioridad para diferentes modelos de tumores, como linfomas, melanomas o cáncer de pecho.

Las microcápsulas actúan mediante un mecanismo que favorece la actividad del sistema inmunitario, específicamente su respuesta frente a las células tumorales, logrando un efecto sinérgico perfecto con el principio activo de la propia vacuna. Además, las microcápsulas poseen capacidad de autorreparación, lo que favorece la actividad antigénica en la zona objetivo (aumentando el reclutamiento de células presentadoras de antígeno, mejorando la respuesta de las células T y disminuyendo la aparición de metástasis).

La investigación y desarrollo de sustancias encapsulantes que engloben los medicamentos anticancerígenos es un campo de estudio de gran potencial, y podría en un futuro no muy lejano producir resultados asombrosos que mitiguen en gran medida, incluso por completo, el desarrollo de estas enfermedades.

Bibliografía

  • Ma, Guanghui. 2014. «Microencapsulation of Protein Drugs for Drug Delivery: Strategy, Preparation, and Applications». Journal of Controlled Release, Drug Delivery Research in Asia and the Pacific Region, 193 (noviembre): 324-40. https://doi.org/10.1016/j.jconrel.2014.09.003.
  • Xi, Xiaobo, Tong Ye, Shuang Wang, Xiangming Na, Jianghua Wang, Shuang Qing, Xiaoyong Gao, et al. 2020. «Self-Healing Microcapsules Synergetically Modulate Immunization Microenvironments for Potent Cancer Vaccination». Science Advances 6 (21): eaay7735. https://doi.org/10.1126/sciadv.aay7735.

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