La prevención sigue siendo la mejor “cura” contra el cáncer de mama

Contamos con una gran cantidad de información sobre el cáncer de mama. A día de hoy, casi todas las mujeres están concienciadas con esta enfermedad. Esto ha permitido mitigar gran parte de sus consecuencias. Pero todavía queda mucho trabajo por hacer. Seguir informando, educando y promoviendo la lucha contra el cáncer aún es una necesidad.

Con motivo del Día Mundial contra el Cáncer de Mama vamos a hablar de la “mejor cura” que existe: la prevención. Gracias a ella las cifras de mortalidad se han desplomado a lo largo de las décadas.

Una breve historia de la mamografía

Desde que en 1895 se realizara la primera radiografía, las cosas han cambiado bastante. Fue en 1913 cuando el Dr. Albert Salomon diseñó un protocolo para identificar los tumores en las mamas: acababa de nacer la mamografía (o mastografía). En 1945, Raúl Leborgne impulsó el método de Salomon y describió las micro calcificaciones. Poco después, en los sesenta, el Dr. Charles M. Gross desarrolló una máquina denominada Senographe. Este es el primer equipo dedicado a la mamografía exclusivamente.

En esta misma época comienzan las revisiones sistemáticas, o screenings, y su estudio. Los resultados indican una importante reducción en la mortalidad de las pacientes. Desde entonces, las consecuencias del cáncer de mama se controlan más fácilmente. A día de hoy existen métodos más eficaces para detectar la presencia de tumores. También existen técnicas que hacen su tratamiento menos invasivo. Pero la pieza más importante es, sin duda, la prevención por parte de la paciente.

9.000 mujeres más que hace 20 años sobreviven al cáncer de mama

“La detección precoz a fin de mejorar el pronóstico y la supervivencia de los casos de cáncer de mama sigue siendo la piedra angular de la lucha contra este cáncer”. Así describe su importancia la Organización Mundial de la Salud. En España se diagnostican unos 27.000 casos nuevos cada año, lo que convierte a este cáncer en el más frecuente.

Se estima que en los años noventa, 31 de cada 100.000 personas diagnosticadas moría por culpa de la enfermedad. En 2015, esta cifra se redujo 1/3, a 21 de cada 100.000. Eso supone, en España, que casi 9.000 mujeres más que en los noventa sobreviven al cáncer de mama.

Actualmente, el pronóstico de supervivencia para el cáncer de mama es de entre el 85% y el 90%, lo que resulta extremadamente positivo. Pero si hemos llegado a estas cifras ha sido solo gracias a la prevención. Tal y como analizaron en su momento los investigadores, los screenings y la concienciación son nuestra mejor arma.

Las revisiones periódicas y la información han permitido que hoy hablemos de este cáncer con más esperanza que miedo. Atrapar el tumor a tiempo es una buena manera de asegurar un tratamiento adecuado. Por eso, es importante que todas lo sepan: la prevención y la información son esenciales para ganarle al cáncer de mama.

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