Impresoras 3D y tinta de oro, nuevas herramientas contra el cáncer

Las impresoras 3D, que están mostrando una increíble utilidad en la medicina moderna, también han mostrado su utilidad en la guerra contra el cáncer. Un equipo en el que colaboran investigadoras españolas y un laboratorio del Reino Unido ha demostrado la utilidad que una nueva sustancia, cuyo componente principal es el oro, puede tener gracias a estos dispositivos.

Una tinta de oro contra el cáncer

El oro es un material de excepcional valor. Por supuesto, no hablamos del monetario. Hablamos a nivel biológico: no tiene casi interacciones perjudiciales en el cuerpo, no es tóxico y tiene unas propiedades muy beneficiosas a la hora de diseñar estrategias moleculares. Entre otras cosas, puede emplearse, por ejemplo, para transportar biomoléculas o para señalar una célula tumoral.

De este tipo de sustancias, precisamente, son expertos los equipos relacionados con el último descubrimiento del que hablamos. Tal y como publicaban hace poco, su “tinta de oro” permite interactuar con diversos tipos de compuestos. De esta manera, las nanopartículas hacen llegar una sustancia terapéutica a su diana tumoral.

También permite marcarlas, de forma que se pueden emplear otras moléculas que detectan estas marcas para atacar con precisión a las células del tumor, dejando intactas las sanas. Pero ¿qué tiene que ver esto con la impresión 3D?

Impresora 3D imprescindible

El problema de las sustancias como esta tinta es que son muy difíciles de que cumplan su función si las condiciones no son perfectas. Las nanopartículas de oro son muy esquivas y la tinta puede perder fácilmente sus propiedades. Aquí es donde entra la impresora 3D.

Para que la tinta no se estropee hace falta que se coloquen las moléculas de la manera adecuada. El polímero junto con las nanopartículas de oro que diseñaron estos equipos necesitan de los cabezales especiales de la impresora 3D (modificada para tal fin) para que funcione. Lo que hace es imprimir en tres dimensiones y en el orden correcto las microgotas de la tinta de oro.

De esta manera no se pierden las propiedades moleculares. Esto hace que la tinta sea un compuesto estable hasta seis meses, tal y como han demostrado, en vez de las horas o poco días de otras sustancias similares.

“El oro interacciona con biomoléculas de las paredes de las células tumorales y puede servir como indicador de un estado biológico o como vehículo para llevar moléculas que reaccionen con las cancerígenas”, explicaba Belén Begines, primera autora del estudio, para la prensa. Con este hallazgo, se abren nuevas puertas a la investigación, diagnóstico y tratamientos del cáncer.

  • Begines, Belen, Ana Alcudia, Raul Aguilera-Velazquez, Guillermo Martinez, Yinfeng He, Ricky Wildman, Maria-Jesus Sayagues, Aila Jimenez-Ruiz, y Rafael Prado-Gotor. 2019. «Design of Highly Stabilized Nanocomposite Inks Based on Biodegradable Polymer-Matrix and Gold Nanoparticles for Inkjet Printing». Scientific Reports 9 (1): 1-12. https://doi.org/10.1038/s41598-019-52314-2.
  • Limón, Raúl. 2020. «Una tinta de oro y azúcar fundamental para tratar el cáncer». El País, 16 de enero de 2020, sec. Ciencia. https://elpais.com/elpais/2020/01/13/ciencia/1578904196_311451.html.
  • Sina, Abu Ali Ibn, Laura G. Carrascosa, Ziyu Liang, Yadveer S. Grewal, Andri Wardiana, Muhammad J. A. Shiddiky, Robert A. Gardiner, et al. 2018. «Epigenetically Reprogrammed Methylation Landscape Drives the DNA Self-Assembly and Serves as a Universal Cancer Biomarker». Nature Communications 9 (1): 1-13. https://doi.org/10.1038/s41467-018-07214-w.

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