¿Cómo funcionan los aceleradores lineales que nos ayudan a combatir el cáncer?

LINAC de uso médico

LINAC de uso médico

Provenientes de la tecnología más puntera, los aceleradores lineales, o LINACs, son de las últimas herramientas existentes para combatir el cáncer. Pero, ¿cómo funcionan? ¿Y de qué son capaces? ¿Son peligrosos? Vamos a verlo.

¿Qué es un LINAC?

Los aceleradores lineales, también llamados LINAC por sus siglas en inglés, como su nombre indica, utilizan partículas cargadas y las aceleran muchísimo a través de unos canales especiales. Estas partículas cargadas son protones o electrones, que constituyen las partes más pequeñas de las que se forma toda la materia que conocemos.

El acelerador crea unos campos magnéticos enormes, empujando a la partícula a velocidades increíbles, como si fueran diminutos proyectiles (que no pueden verse). Entonces se les hace chocar contra una placa de metal para producir rayos X de alta energía. Las partículas con tanta energía son capaces de destruir las células de los tejidos al chocar con ellas. Así, el acelerador enfoca un haz de estas partículas sobre el tumor para acabar con él.

Lo que hacen los aceleradores médicos es utilizar un ordenador para calcular con muchísima eficacia la forma y el volumen del tumor. Esto, unido a la precisión exquisita de un láser, que es capaz de medir el grosor de un pelo, por ejemplo, permite enfocar el haz sin salirse del área afectada.

De esta manera se pueden destruir los tumores irradiándolos, es decir, proyectando dicho rayo contra ellos, sin afectar al resto de los tejidos, que es una de las mayores preocupaciones de los médicos. Los grandes aceleradores usados en física pueden llegar a medir cientos de metros o, incluso, kilómetros. Pero los utilizados en medicina son mucho más compactos y caben en una habitación.

¿Para qué sirven?

Los aceleradores de partículas se emplean en la radioterapia para tratar el cáncer en casi cualquier parte del cuerpo, aunque con limitaciones. El tratamiento con un LINAC se usa en terapias convencionales, radioterapia de intensidad modulada, arcoterapia volumétrica modulada, radioterapia con guía por imágenes, radiocirugía estereotáctica y radioterapia estereotáctica del cuerpo. Su aplicación obedece a un tratamiento de precisión y permite trabajar un tumor con mayores dosis de energía (más destructivas) pero más precisas que otros tratamientos.

LINAC

Esto es un LINAC para estudio de partículas físicas. De esta tecnología proceden los aceleradores médicos.

¿Son peligrosos?

Tanto la fuente de las partículas que se aceleran como el propio haz que se genera son de una gran energía. Tanto que podrían provocar mutaciones peligrosas en los tejidos. Por esta razón, el uso de los aceleradores está muy controlado y es revisado por varios especialistas que se encargan de la seguridad del tratamiento.

Además del médico que lo decide, también hay un dosimetrista encargado exclusivamente de calcular la dosis adecuada, así como enfermeros y técnicos especializados en radiología que revisan todo el procedimiento varias veces. De esta manera, un proceso que podría resultar peligroso, es utilizado con éxito para combatir el cáncer sin provocar ningún tipo de perjuicio al paciente.

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